EXTRAÑOS SUCESOS EN LOS CEMENTERIOS DE LA ZONA ESTE DE MADRID

Llevaba ya varias semanas escuchando distintos testimonios de gente del barrio que desde sus casas estaban observando distintas anomalías en los dos cementerios que se encuentran en la zona Nordeste de Madrid, uno enfrente del otro.
Hace ya algunos meses, fue la primera historia que escuché sobre estos fenómenos, lo primero que me contaron que habían visto varias noches continuas humo y llamas, pero que al observar mejor no volvían a ver nada raro, solo que como de una de sus vallas salía humo, esto lo observo durante varios días, una de las noches, vio como las llamas se apoderaban del lugar y cuando iba a llamar a los bomberos estas comenzaron a remitir. Al día siguiente comprobó sin meterse por el solitario camino de arena que por la zona más visible no había nada extraño.
La llamada que me hizo me alertó de sobre manera, mas que pensando en los posibles fenómenos paranormales en la posibilidad de que fueran supuestos chavales realizando extraños rituales en la zona, como sabéis algo que me interesa desde hace ya muchos años. El porque lo hacen, quienes son, que les impulsa a cometer estos actos….

vista de tumbas


Lo primero que hice fue pedirle permiso para subir a su casa para poder observar que es lo que se ve desde su casa, esta estaba situada en la calle José Luis Arrese, al subir al domicilio de mi confidente, pude comprobar que las vistas eran estremecedoras pero bellas, toda la gran visión del jardín de las tumbas se podía observar desde su casa, a la lejanía se podía comprobar el final de la valla, los cipreses emergiendo como si se tratasen de centinelas, la noche estaba llegando y las sombras empezaban a tomar el protagonismo del paisaje, los arboles , la basílica, las tumbas, todo se hacía cada vez mas oscuro, las pocas luces que quedaban producían reflejos fantasmagóricos, la humedad se apoderaba del ambiente y una especie de niebla empezaba a tomar forma por alrededor de las tumbas.

tumbas civil


Nos quedamos observando la estampa nocturna casi una hora ininterrumpidamente, y mi sorpresa fue el observar que en la valla pegada a la M23 se veía el reflejo de una luz que asomaba tímidamente de vez en cuando. Pensamos que podían ser algunos coches o camiones que pasaran por la carretera cercana.
Bajamos a comprobar la zona donde habíamos observado la luz, al bajar cogimos directamente el coche y nos fuimos hacia el lateral de la vaya donde habíamos localizado esa extraña luz.
Eran aproximadamente las 02:00 am era una noche lluviosa aunque en ese preciso momento no estaba lloviendo. Nos adentramos en la vereda que  iba por el lateral de la valla del cementerio de la Almudena, andamos unos cuantos metros y comenzamos a ver algo parecido a una chabola, pero parecía a simple vista que no había nadie, continuamos el camino hasta casi el final de la tapia.  Comprobamos que la carretera que pasa en paralelo a esa pared estaba metida como en una hondonada, y que los faros no eran los que habían provocado esas luces estuvimos mas de media hora en distintos lugares observando los coches y los faros de ninguno alumbraron hacia la zona de la tapia.


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Realizamos unos  experimentos psicofónicos contando con el sonido de los coches, que era continuo. Después de hacer varios experimentos, tanto de audio como de temperatura, comprobamos ya un fenómeno habitual cuando empezamos a grabar, que la temperatura bajo notablemente unos 5 grados y la humedad  aumentó considerablemente, en pocos minutos el vaho se hacía visible, saliendo como humo de nuestras bocas, te retirabas unos metros y esta sensación cesaba, era justo en donde estábamos realizando las grabaciones. La vegetación, la humedad de la antigua tapia, el ambiente lluvioso, pero solo se producía ese vaho en  esos pocos metros cuadrados. Después de realizar distintos experimentos, nos  preparamos para irnos hacia otra zona de la tapia del cementerio. Al coger el camino de regreso al pasar, por la zona donde se encontraba la chabola, comprobamos que como una destartalada ventana un rostro de una varón de una edad media, nos estaba observando en silencio, pasamos tomando algunas precauciones, y pasamos de largo, pero algo nos hizo echarnos para atrás y hablar con este señor.

tumbas


Al comprobar que este señor estaba todavía en la ventana observándonos, volvimos nuestros pasos para atrás y a una cierta distancia, le saludamos y comenzamos a preguntarle.
Buenas noches caballero, es usted de aquí, el hombre contesto que si, que llevaba ya bastante tiempo viviendo ahí, que era un sitio tranquilo, y le molestaba poca gente.
Le preguntamos que si el en el tiempo que llevaba ahí que si había notado o sentido algo extraño. Nos dijo que no, que solo el ruido de los coches, que una noche cuando se hacia la cena, que no apagó bien la candela que había hecho y que se quemo el lateral de la casucha, que lo apagó como pudo y que no había pasado nada raro, que el se alumbra con alguna linterna, y el fuego en invierno.  Le ofrecimos tabaco y nos despedimos afablemente de el.
La noche ya no iba tan mal, ya habíamos descubierto el misterio que a mi amigo le comía la cabeza, el humo y el fuego provenía de este pobre hombre y la luz que habíamos observado damos como confirmada la respuesta que este mismo señor.
Procedimos a coger el coche Chus y yo, para integrarse en el grupo un buen amigo Victor, buen conocedor de las leyendas del cementerio y visitante nocturno en sus tiempos de juventud.

cmenterio antiguo


Lo primero que hicimos ya los tres fue acercarnos a la puerta principal del Cementerio Civil, para no llamar la atención no hicimos fotos con flash, de ahí la mala calidad de las mismas además el día estaba muy nublado y la noche era exageradamente oscura.
Otra de las historias que se escuchaban por el barrio del cementerio por sus distintas zonas, La Elipa, Barrio de Bilbao, Ascao, eran los posibles actos de vandalismo y rituales que había por la zona, según varios testimonios de distintos chavales del barrio, el cementerio civil ha sido en mas de una ocasión testigo de la sin razón y el vandalismo, algunas tumbas se pueden apreciar actualmente en avanzado deterioro, al ser estropeadas, si no tienen familiares nadie se hace cargo de ellas hasta que el pasar de los tiempos hacen que esa lapida se quede totalmente lisa, que los nombres ni siquiera se puedan apreciar y que esa parcelita del descanso pase a otras manos, un buen negocio, se podría llegar a pensar que esta hecho aposta para poder vender mas parcelitas, la especulación de terrenos en todas partes igual. Da la casualidad que muchas de las tumbas destrozadas son las que no tienen ninguna rosa, ninguna flor, ya no queda nadie que se acuerde de ellos.

tumba grabacion


Entre los epígrafes que se observan los hay de los mas variados, NO HAY NADA DESPUES DE LA MUERTE,  DIJO JESUS YO SOY LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA, PASTOR EVANGELISTA….., INGENIERO DE MINAS….., PABLO IGLESIAS, DOLORES IBARRURI, LARGO CABALLERO, muchos nombres históricos, muchas tumbas de distintas religiones y creencias, ateos, árabes, masones, evangélicos, testigos de Jehová y muchas otras culturas e ideales, una mezcla que hace que este lugar sea uno de los cementerios mas peculiares de Madrid.
Observamos a través de los barrotes de la gran puerta de hierro, allí no se escuchaba absolutamente nada, nos propusimos  hacer un recorrido por toda la tapia de este cementerio lo íbamos haciendo con el coche y parábamos en los lugares mas apropiados. Desde una zona del parque se podían apreciar las tumbas, no se oía ningún coche solo el soplar del viento y algunas gotas que chocaban contra el suelo al resbalar de las hojas de los arboles. La visión espectral del cementerio sobrecogía de manera estábamos al lado de la mayor necrópolis de Europa, de noche buscando lo extraño lo paranormal.
Ya nos proponíamos a ir al final de la valla del Civil cuando escuchamos unos ruidos extraños al otro lado de la tapia, era como si alguien estuviese al otro lado, alguien observando lo que hacíamos, como no veíamos bien nos encaramamos en la tapia, para comprobar que allí no había absolutamente nadie, el otro lado eran nichos, y tumbas. Procedimos a comenzar una sesión de grabación cuando los ruidos volvieron a escucharse, la verdad que llevaba tiempo sin  estremecerme y así pasó el vello de los brazos se me puso de punta un escalofrío me recorrió el cuerpo y volvimos a subir en busca de una respuesta a esos extraños ruidos. Otra vez nos encontramos con que todo estaba en calma, posiblemente sería cualquier gato escondiéndose en los nichos abiertos de la posible lluvia, pero esto había que comprobarlo y no había otra manera. Aunque sabiendo que estábamos cometiendo un pequeño delito nuestra curiosidad fue mucho mas grande y pegamos un pequeño salto al interior del recinto, sin separarnos de la tapia y con el miedo del delito metido en el cuerpo, procedimos a inspeccionar la zona de los nichos, efectivamente había varios abiertos, y cualquier rata o gato se podía haber metido en el, alumbramos algunos huecos con la pequeña linterna que portaba y no vimos nada extraño, comprobamos en silencio la inmensidad del parque, para mi esta experiencia no era habitual y la verdad que la sensación fue indescriptible, antes de salir sin observar nada extraño, procedimos a hacer algunas grabaciones dentro del mismo llevándonos una muy grata sorpresa, algunas voces, parecían querer que les escucháramos, algunos sonidos extraños captamos con nuestras grabadores y hasta algún insulto, aunque esto ultimo no me extraña ya que estábamos perturbando el sueño de los muertos.

CEMENTERIO DE LA ALMUDENA