Madrid Oculto

LA PLAZA DE ORIENTE

Plaza de Oriente

 

                La Plaza de Oriente se encuentra en una de las zonas más privilegiadas de Madrid, en pleno centro histórico y “político”. La rodean edificios de renombre y con una historia que hacen grande a la capital del reino, el Palacio Real, el Teatro Real o Palacio de la Ópera, La Catedral de la Almudena, jardines como los de Sabatini o bajando un poco el Campo del Moro, muy cerca, se encuentra el Senado y así podríamos nombrar ilustres lugares dónde muy pocos tienen acceso para poder admirar sus estancias. Todos ellos cuentan con montón de historias y leyendas pero la propia Plaza de Oriente también tiene su historia.
Para empezar el nombre de Plaza de Oriente, se debe a que está situada al “este” del  Palacio Real. El primer proyecto de construcción de esta maravillosa  plaza, fue en el siglo XVIII en épocas de Felipe V, Juan Bautista Sachetti, quien diseñó el Palacio Real, tenía todos los permisos y “licencias” para realizar esta construcción, pero esta no se llevó a cabo, hasta el siglo XIX, en medio de la Guerra de la Independencia, el usurpador del trono José I (José Bonaparte, “Pepe Botella o Pepe Plazuelas”) puesto a dedillo por su hermano Napoleón, fue quien continuó con el proyecto de esta construcción. José I, masón reconocido, fundó la Gran Logia Nacional de España y fue Gran Maestro del Gran Oriente de Francia y del Gran Oriente de Italia, pero esto es otra historia que yo os contaré, ya que a pesar de haber ultrajado el trono, no fue un mal gobernante, en los cinco años que mantuvo el reinado, José Bonaparte fue quien expropió los edificios medievales que ocupaban el espacio y el jardín del Monasterio de la Encarnación para comenzar la construcción de la plaza, y otras obras de modernización de la ciudad.

felipe iv

LA ESTATUA DE FELIPE IV

En el centro de la plaza se encuentra un monumento a Felipe IV, esta es el monumento más antiguo e importante de la plaza. Está integrado por una estatua ecuestre del monarca, realizada en el siglo XVII por Pietro Tacca, y un pedestal con diferentes motivos escultóricos y dos fuentes, que datan del siglo XIX. El 17 de noviembre de 1843, se inauguró el monumento, después de que Isabel II decidió, trasladar la escultura a la Plaza de Oriente, dotándola de un soporte monumental. Sus autores fueron los escultores de cámara Francisco Elías Vallejo (1782–1850) y José Tomás (1795-1848).

Francisco realizó los cuatro leones de bronce situados en las esquinas del monumento, mientras que José Tomás esculpió los bajorrelieves que decoran el alto pedestal sobre el que se asienta la estatua. Uno de ellos representa al monarca imponiendo a Velázquez el hábito de la Orden de Santiago y el otro es una alegoría de la protección otorgada por el rey a las artes y letras, José Tomás también, esculpió la figura de un anciano vertiendo agua sobre una urna, simbolizando un río. En los laterales nos encontramos con, dos fuentes con forma de concha. La estatua ecuestre de Felipe IV es de bronce y está orientada hacia el este, esto es, hacia el Teatro Real. Fue esculpida entre 1634 y 1640 por el italiano Pietro Tacca (1577–1640), al cual le enviaron como modelos dos retratos del rey pintados por Velázquez, uno a caballo y otro de medio cuerpo. Fue fundida en Florencia. El escultor contó con el asesoramiento del erudito Galileo Galilei para que el caballo que monta el monarca pudiese mantenerse exclusivamente sobre sus patas traseras.

 

La solución dada por Galileo consistió en hacer maciza la parte trasera y hueca la delantera. Se trata de la primera escultura ecuestre del mundo que se sostiene solo con las patas traseras. La obra se colocó inicialmente en uno de los patios del Palacio del Buen Retiro y, posteriormente, en el frontispicio del antiguo Alcázar.

 

LEYENDA DE LAS ESTATUAS

              La parte central de la plaza está custodiada por una colección escultórica de veinte reyes españoles, cinco visigodos y quince monarcas de la Reconquista, comandados por Pelayo. Las estatuas, esculpidas en piedra caliza, se distribuyen en dos hileras, que rodean el recinto en dirección este, oeste, es decir, a ambos lados de los jardines centrales. Estas estatuas conocidas por los gatos como “los reyes godos” dividen el centro de la plaza y los Jardines del cabo Noval, al norte, y de Lepanto, al sur.
El grupo de estatuas forma parte de una serie dedicada a todos los monarcas de España, mandada hacer para la decoración del Palacio Real de Madrid durante el reinado de Fernando VI. Se ejecutaron entre 1750 y 1753.

Estatuas de los Reyes


Estas esculturas en cuestión son las que tienen una de las leyendas de las que a los amantes del misterio nos atraen, una leyenda de precognición, o de simplemente un sueño, pero que hizo cambiar el lugar donde se iban a asentar en un principio estas estatuas. Las esculturas se iban a ubicar en la parte superior del Palacio Real, en la cornisa, para que adornasen y dieran más esplendor al palacio, pero Bárbara de Braganza la esposa del Rey, tuvo un sueño en el que las esculturas se derrumbaban cayendo sus escombros hacia abajo causando graves daños a la realeza y a las personas que estuviesen al rededor del palacio, Fernando VI sabía de primera mano, las intuiciones de reina, ya que en otras ocasiones había demostrado sus dotes de vidente, descubriendo embrazos, engaños y otros asuntos de interés palaciego, El rey la hizo caso y prohibió que estas se instalaran en la azotea, estas fueron distribuidas por distintas zonas y regiones, en el Parque de El Retiro se encuentrarn otra gra colección de estas estatuas, en el Paseo de la Argentina, también podemos encontrarlas, en los Jardines de Sabatini, en el Parque de El Capricho (en la Alameda de Osuna) y en la Puerta de Toledo. Algunas se llevaron a otras provincias, caso de las situadas en el Paseo de Sarasate de Pamplona, referidas a los reyes navarros, o también en el Paseo del Espolón de Burgos.

Plaza de Oriente

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Las fotografías expuestas aquí abajo de los 20 Reyes han sido obtenidas de wikipedia, el resto son propiedad del autor.

Reyes Godos

 

Juan Miguel Marsella Crisóstomo

Bibliografía consultada y conocimientos aportados por:

MADRID: Atlas Histórico de la ciudad, 1850-1939 (Virgilio Pinto Crespo), Wikipedia, Jesús Callejo, Biblioteca Histórica de Madrid.