ESTIGMAS

La estigmatización es un acontecimiento / fenómeno paranormal que todos los interesados en los temas paranormales lo suelen relacionar con hechos religiosos. La estigmatización suele ser manifestada por medio de lesiones abiertas en la piel con exudación de sangre o líquido seroso, o excrecencias del tejido conjuntivo. Aunque se relacionan las estigmatizaciones con hechos religiosos, no hemos de olvidar que existen otras variantes como: la estigmatización experimental y la mal llamada "diabólica".

Catalogado casi por unanimidad por muchos estudiosos como un fenómeno de Misticismo, la estigmatización manifiesta en cada testigo viviente las heridas de la Pasión de Jesucristo -heridas, llagas,etc...- , las heridas de guerra del Profeta en el caso de los mahometamos, marcas "diabólocas" en los supuestos brujos -arañazos, formas de garra, excrecencias, rasguños, mordeduras-, y formaciones estigmáticas a voluntad del experimentador en las estigmatizaciones "metapsíquicas"...

Con el término estigmas (del griego estigma que significa marca) son descritas las llagas que se forman espontáneamente sobre las manos, sobre los pies, al costado y en el rostro, parecidas a las llagas de Cristo crucificado. Generalmente se manifiestan en sujetos entregados a una vida intensamente espiritual y sumamente mística, pero se pueden hallar también en otros individuos. Suelen ser personas de profunda religiosidad, obsesionadas por las llagas de Cristo y por sufrir su dolor. Los profundos estados de éxtasis que se producen durante sus meditaciones podrían generar una situación de autosugestión capaz de somatizar su experiencia psíquica.
El fenómeno de los estigmatizados se ha presentado alrededor del mundo, en países como Estados Unidos de América, Italia, Francia, España, Inglaterra o Alemania. En la historia de la Iglesia se conocen más de 350 casos y setenta de ellos ha sido declarado santos. En el curso del proceso de su canonización los estigmas no han sido tomados en consideración como señales sobrenaturales,
Quizás el caso femenino más conocido sea el de Santa Caterina de Siena, quien experimentó los estigmas en sus manos y pies, mientras que el primer caso de una estigmatizado conocido en la historia, fue el de San Francisco de Asís en 1224. Muchos otros casos han sido registrados, como el de Anna Katherina Emmerick (1774-1824) y el de Louise Lateau (1850-1883). En un posterior artículo, conoceremos en detalle los casos más notables de estigmatizados.
Muchos estigmatizados reportan visiones de Cristo y ángeles, conversaciones con Dios o algún personaje religioso de la religión católica, así como la percepción de extraños olores.
Una de las tantas teorías que intentan explicar el origen de los estigmas es la idea de que los estigmatizados se hallan psíquica y emocionalmente unidos a sus creencias religiosas y a los estados mentales que experimentan durante el éxtasis. De esta forma es posible que su mente influya sobre sus organismos hasta el punto de provocar heridas sangrantes que se corresponden con su fe en Cristo.
para el Tribunal eclesiástico el valorar la santidad no debe medirse por la aparición de los estigmas, considerándolas solamente una manifestación inexplicable. Sin embargo la Iglesia suele distinguir entre estigmas divinos y estigmas diabólicos, dependiendo de la santidad del protagonista del fenómeno en cada caso o de la vida que ha llevado, al igual que de las características que rodean el fenómeno al momento de manifestarse.
En toda la fenomenología típica de los estigmatizados no se puede excluir la aportación de los mecanismos inconscientes y psicodinámicos que pueden ser también activados por medio del histerismo o de la hipnosis. En muchas ocasiones se ha probado que los estigmas pueden ser inducidos mediante hipnosis, la cual permite adormecer nuestro estado consciente, dejándonos vulnerables a cualquier sugestión.
             Teresa Neumann
 
 
A lo largo de la historia, ha existido un debate en cuanto al origen milagroso, paranormal podríamos decir, o psicosomático de este fenómeno.
Suelen distinguirse dos tipos de estigmas: las heridas invisibles son aquellas cubiertas gracias a la intervención divina para el bienestar del estigmatizado, mientras que las visibles suelen aparecer en las palmas de las manos, pies, costados y cabeza, desapareciendo algunas veces luego de algunas horas. En algunos casos pueden presentarse en una sola área, mientras que los casos más sorprendentes son aquellos en los que se hacen visibles todas las marcas en las zonas anteriormente descritas. El sangramiento es común, al igual que la debilidad y la depresión puede caracterizar el período inmediatamente anterior a la aparición de los estigmas. Un hecho curioso de este fenómeno es que su aparición suele corresponderse con la pasión de Cristo durantes los días de la Semana Santa, desapareciendo una vez terminadas estas fechas.
Es común que los estigmatizados en cierto momento de su vida empiecen a notar enrojecimientos sobre la palma de sus manos, los cuales con el tiempo se acentúan, hasta formar en algunos casos alteraciones cutáneas parecidas a cicatrices o quemaduras detectables con extrema facilidad y sin duda alguna.
Los estigmas no son heridas corporales usuales, ya que la sangre parece emanar a través de la piel, se producen abundantes hemorragias que no tienen explicación debido a que estas heridas se encuentran a flor de piel, lejos de los grandes vasos sanguíneos. Otra características es que no se deterioran en la forma usual de las heridas comunes, no supuran, la sangre es limpia y pura, y tampoco se curan por remedios ordinarios ni son susceptibles de tratamiento médico
Este fenómeno puede hacerse presente tanto en hombres como en mujeres.
La autohipnosis es básicamente lo mismo excepto por el hecho de que la persona se induce a sí misma ese estado en lugar de ser otra persona quien lo provoque. Son los estados de éxtasis que ocurren en los arrebatos religiosos de los estigmatizados los que llevan a algunos a considerar que los coloca en un estado autohipnótico que haría surgir el fenómeno en sí mismo. En tal sentido la explicación psiquiátrica de los estigmas como fenómeno originado en la histeria o en la hipnosis, puede presentar aspectos plausibles, una sintomatología convergente pero no capaz de explicar toda la complejidad del fenómeno.
Así pues, las posturas más ortodoxas suelen rechazar la intervención divina, aludiendo también que las llagas de las manos se presentan en lugares incorrectos. El examen de cuerpos de hombres que fueron crucificados demuestra que los brazos eran clavados a la altura de las muñecas. Si los clavos hubieran sido insertados en las palmas de las manos, la carne se desgarraría. Es por ello que la postura más radical es la que niega el fenómeno tratándolo sencillamente de impostura y considerando como explicación que los pacientes se causen las heridas a si mismos, fraudulentamente o en estado de inconsciencia.
Sin embargo, en la mayoría de los casos estudiados, los médicos siempre han tomado las debidas precauciones para prevenir esto, procediendo muy estrictamente, sobre todo en los tiempos modernos. En ocasiones, el paciente ha sido observado día y noche; en otras, se le han cubierto las extremidades con vendas selladas. Por lo cual, aunque han existido ejemplos de simulación, ésta no puede atribuirse a todos los casos. La mayoría de los médicos y científicos que han estudiado casos de estigmatizados, están convencidos de su autenticidad, y es que si bien se desconoce el origen de estas heridas, se tienen pruebas de la realidad del fenómeno.