Buscando historias del Barrio de las Letras, me he encontrado con leyendas dignas de ser contadas en Madrid Oculto, se que ya os he contado algunas, pero la investigación lo que tiene, en mi humilde punto de vista, como un aprendiz de brujo, que ha comenzado una nueva etapa en su vida, donde los misterios y las historias de mi ciudad, me llaman la atención, mas que cualquier bar o cualquier discoteca puntera del momento, ya he salido muchas veces, en estos momentos de descanso obligado os escribo sobre uno de los barrios con mas solera de la capital.
El barrio de las letras llamado así por las grandes plumas de España que han vivido ahí, entre ellos varios de los mas dignos escritores que ha tenido España, como es el caso de D. Miguel de Cervantes y D. Lope de Vega, vecinos viviendo en la Calle Huertas, pero con distintas oportunidades, uno ejerciendo de funcionario, como cobrador de impuestos, el otro de noble cuna, uno vivía en una pensión el otro en una casa señorial, pero vecinos, aquí empezamos a ver la grandeza de estas calles, era la alta alcurnia en el Siglo de Oro de la literatura española. Por citar unos cuantos mas aunque me olvidare de varios, podemos citar grandes plumas como Quevedo, Góngora entre otros.
Aunque me parece interesantísima la vida de estos escritores, en este artículo os voy a hablar de otras cosas, de las extrañas desapariciones de jóvenes mujeres por esas calles de Madrid en esa época, entre ellas Antonia Clara la hija de nuestro literato Lope de Vega, mujeres que nunca aparecieron, en la época se tenían varias hipótesis, que se habían escapado con algún joven amante según algunos datos los que no se si son correctos apellidado Tenorio, que podían haber sido secuestrados por Turcos, para sus harenes, lo que si he podido certificar buscando datos de la joven hija de Lope de Vega es que nunca la encontraron ni dio señales de vida, aunque se pensó que se había escapado con su joven amante, también hubo datos que apuntaban al posible secuestro de estos tratantes de blancas que había por la época que aprovechaban el mercado y la vida de la capital para poder secuestrar a lindas mujeres, por las que luego les daban fuertes sumas de dinero, algún tratante de blancas fue ajusticiado en la plaza de la paja por este menester.
Lo que he podido encontrar por la red de esta muerte, ha sido bastante poco, pero tuve la oportunidad de hablar con una amante de la literatura, licenciada en esta materia, que me puso detrás de esta pista, la desaparición de la hija de Lope de Vega, me contó algunas cosas interesantísimas de estos literatos aparte muchas cosas curiosas, pero yo me dedique desde entonces a buscar datos de esta extraña desaparición.
Por las vías que empecé a buscar fue por la red, buscando la amplia información que hay sobre biografías de escritores, aparte de consultar en enciclopedias y libros a los que cualquier usuario puede acceder, yendo a bibliotecas y otros servicios que podemos disponer, pero la verdad que si encontraba datos, pero no todos los que habría deseado.
Resulta que la hija salio un día de su casa, y no volvió, siguiendo los pasos que había hecho la chica descubrieron que en el ultimo lugar que la vieron fue en la Calle León, todos los datos apuntaban a que se había escapado con un amante, pero nunca mas se le volvió a ver esto fue en el año 1634 al año siguiente Lope de Vega murió. Dicen que debido a la tristeza que le dio, el secuestro o fuga de su hija y la muerte de un hijo.
La plaza de Santa Ana, Calle Cervantes, Calle Lope de Vega, Huertas, Calle del León, si esas calles hablasen nos podrían contar muchas historias, entre ella en la propia plaza de Santa Ana, donde se aparecía un espectro, para terror de sus vecinos, o las procesiones espectrales de los fallecidos en el Teatro Novedades donde murieron mas de sesenta personas, debido a una muleta de un paralítico que se le cruzó en uno de los estrechos pasillos, y la gente como huía despavorida, fueron tropezándose entre unos y otros con la muleta, muriendo muchos de ellos aplastados debido a la gente que pasaba por encima de ellos, toda una masacre, que quedo inscrita en las crónicas mas negras mundiales, como uno de las peores catástrofes ocurrido en un lugar público, este suceso fue el que hizo que muchas de las medidas de seguridad cambiaran de las que había en la época, aparte de ser todo un precedente para el tratamiento de lesiones producidas por quemaduras, que fue punto de partida para esta especialidad, tanto en tratamientos como en cirugía a través de injertos.
